Reducir la jornada laboral mejora la salud y el bienestar
Pruebas piloto y estudios confirman menos estrés y más satisfacción.

La reducción de la jornada laboral, sin recorte salarial, ha mostrado efectos positivos en la salud física y mental de los trabajadores.
Experimentos recientes en distintas ciudades y centros de trabajo demuestran que acortar la semana laboral reduce el estrés, mejora el descanso y aumenta la satisfacción personal, manteniendo la productividad.
1. Resultados de pruebas piloto
Un proyecto de implantación de la semana laboral de cuatro días en una capital mediterránea mostró mejoras claras en el bienestar: menos estrés, mayor felicidad y hábitos más saludables.
También se registró un descenso de la contaminación urbana debido al menor uso del vehículo privado.
2. Centros educativos y empresas
En un centro universitario de enfermería, la adopción de la jornada de cuatro días aumentó la productividad y mejoró la conciliación familiar.
Trabajadores y directivos coincidieron en que el descanso extra se tradujo en un mejor estado de ánimo y mayor rendimiento.
3. Impacto de la precariedad y las largas jornadas
Un informe nacional indica que un tercio de los casos de depresión vinculados al trabajo podrían evitarse con empleos más estables y horarios más cortos.
Además, jornadas de más de 40 horas se asocian con hipertensión, menor actividad física y mayor consumo de tabaco.
4. Salud mental en riesgo
Casi la mitad de la población trabajadora se encuentra en riesgo alto de sufrir problemas de salud mental, especialmente quienes carecen de ahorros o llevan un estilo de vida sedentario.
La falta de tiempo libre agrava estos problemas, reduciendo la calidad de vida.
5. Hacia una reducción semanal
El Gobierno ha iniciado los trámites para disminuir el límite legal de horas semanales, con el objetivo de mejorar el bienestar sin afectar a la retribución, medida respaldada por una amplia mayoría de la población.