El trabajo autónomo inicia el año con un acusado descenso en el número de afiliados
Retroceso en la afiliación durante el primer mes del ejercicio.
El Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA), gestionado por la Tesorería General de la Seguridad Social e integrado en la Seguridad Social, registró en enero una de las caídas de afiliación más significativas de los últimos ejercicios en términos absolutos para ese mes. Este comportamiento responde, en parte, al patrón estacional habitual tras la campaña navideña y al cierre de actividades temporales o de baja rentabilidad.
Según los datos oficiales publicados por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, durante enero se produjo una reducción de aproximadamente 19.000 trabajadores autónomos respecto al mes anterior, lo que equivale a una media de en torno a 600 bajas diarias en el RETA.
Marco normativo del RETA
El RETA se regula principalmente por la Ley General de la Seguridad Social (Real Decreto Legislativo 8/2015), que establece la obligatoriedad de cotización para las personas que realicen de forma habitual, personal y directa una actividad económica a título lucrativo sin sujeción a contrato de trabajo.
Asimismo, desde 2023 está en vigor el nuevo sistema de cotización por ingresos reales, aprobado mediante el Real Decreto-ley 13/2022, que reformó el artículo 308 de la Ley General de la Seguridad Social.
Este sistema establece un modelo progresivo de cuotas en función de los rendimientos netos del autónomo, con un periodo transitorio de adaptación hasta 2025.
El cambio normativo ha supuesto ajustes en las bases de cotización y en las cuotas mensuales, lo que algunos colectivos consideran un factor que influye en decisiones de continuidad o cese de actividad, especialmente en los tramos de menores ingresos.
Factores económicos y estacionales
El mes de enero presenta históricamente descensos en la afiliación al RETA. Entre los factores más habituales se encuentran:
- Finalización de actividades vinculadas a campañas estacionales (comercio, hostelería).
- Regularización de altas producidas en diciembre.
- Revisión de viabilidad económica tras el cierre contable anual.
- Incremento de costes estructurales (cotizaciones, suministros o arrendamientos).
No obstante, el volumen de bajas registrado sitúa este inicio de año entre los más acusados en términos recientes, lo que ha generado preocupación en organizaciones representativas del colectivo.
Implicaciones jurídicas y económicas
La baja en el RETA implica el cese de la obligación de cotizar, aunque no exime del cumplimiento de obligaciones fiscales pendientes ante la Agencia Tributaria.
Además, para acceder a la prestación por cese de actividad regulada en los artículos 327 y siguientes de la Ley General de la Seguridad Social es necesario acreditar causas económicas, técnicas, organizativas o productivas, así como un periodo mínimo de cotización específico.
Desde el punto de vista macroeconómico, la evolución del trabajo autónomo es un indicador relevante del dinamismo empresarial, ya que más de tres millones de personas en España están encuadradas en este régimen.
Perspectivas para los próximos meses
La evolución del RETA durante el primer trimestre será determinante para evaluar si la caída responde exclusivamente a factores estacionales o si se consolida una tendencia de ajuste estructural en el colectivo autónomo.
Los próximos informes oficiales de afiliación permitirán comprobar si se produce una recuperación progresiva en línea con ejercicios anteriores o si el nuevo entorno normativo y económico continúa condicionando el comportamiento del trabajo por cuenta propia en España.
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