El absentismo laboral gana peso entre las principales empresas de consumo
Un problema creciente para la competitividad.
La preocupación por el absentismo laboral ha aumentado de forma significativa entre las empresas del sector de gran consumo, con un repunte de 14 puntos porcentuales en los últimos estudios empresariales.
Este fenómeno se consolida como uno de los principales retos para un sector clave de la economía, marcado por márgenes ajustados, alta rotación y una fuerte dependencia de la productividad diaria.
Un aumento que alerta al sector
Los datos procedentes de informes elaborados por asociaciones empresariales y consultoras especializadas reflejan un claro cambio de percepción en las compañías de gran consumo.
El absentismo ha pasado de ser un problema secundario a ocupar un lugar prioritario en la agenda de los departamentos de recursos humanos y dirección.
Este incremento de la preocupación responde tanto al aumento de las ausencias como al impacto directo que estas tienen en la organización de turnos, la cadena de suministro y el servicio al cliente.
Factores que explican el repunte
Entre las principales causas señaladas por las empresas se encuentran el aumento de las bajas por incapacidad temporal, el envejecimiento progresivo de las plantillas y el desgaste físico y emocional asociado a determinados puestos operativos.
A ello se suman cambios en las expectativas laborales y una mayor sensibilidad hacia la conciliación y el bienestar.
El contexto posterior a la pandemia también ha contribuido a modificar la relación de los trabajadores con el empleo, incrementando la atención sobre la salud y las condiciones de trabajo.
Impacto en costes y productividad
El absentismo tiene un efecto directo sobre los costes empresariales, tanto por el incremento de sustituciones y horas extra como por la pérdida de eficiencia operativa.
En el sector de gran consumo, donde la actividad es intensiva en mano de obra y la continuidad del servicio es crítica, las ausencias generan tensiones adicionales en la planificación.
Las empresas advierten de que un absentismo elevado reduce la competitividad y dificulta el cumplimiento de objetivos comerciales y logísticos.
Estrategias para contener el problema
Ante este escenario, muchas compañías están reforzando medidas preventivas centradas en la mejora del clima laboral, la ergonomía, la flexibilidad horaria y los programas de salud y bienestar.
También se observa un mayor uso de herramientas de análisis de datos para detectar patrones de absentismo y anticipar riesgos.
Expertos en gestión de personas subrayan que las estrategias más eficaces son aquellas que combinan prevención, diálogo social y una gestión más personalizada de las necesidades de los empleados.
Un reto estructural a medio plazo
El aumento de la preocupación por el absentismo apunta a un problema de carácter estructural que difícilmente se resolverá con medidas puntuales.
Las empresas de gran consumo afrontan el reto de equilibrar eficiencia operativa y sostenibilidad laboral en un entorno de alta presión competitiva.
La evolución de este indicador será clave para evaluar la capacidad del sector de adaptarse a los cambios demográficos, sociales y organizativos que marcarán los próximos años.
ÁREA CLIENTES
Esta página web utiliza cookies tanto propias como de terceros para analizar nuestros servicios y la navegación en nuestra página web con el fin de mejorar los contenidos de la misma (fines analíticos: medir visitas y fuentes de tráfico web). La base legal es el consentimiento del usuario, salvo en el caso de las cookies básicas, que son imprescindibles para navegar por esta web.